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Acompáñanos y descubre la historia de Los Reyes Magos como nunca antes te la habían contado. Un homenaje a la originalidad para agradeceros vuestra fidelidad.

El Evangelio según TuRegaloPersonal cuenta la historia de tres Reyes Magos, que al enterarse del nacimiento de Jesús, ponen rumbo al portal de Belén con el objetivo demostrar su gratitud con regalos originales.

Puesto que cada rey provenía de diferentes partes del mundo, decidieron quedar a 200km del portal justo la última noche de luna llena de diciembre, para finalizar el camino juntos.

Sin bajarse de sus camellos, los tres Reyes Magos se fundieron en un fuerte abrazo, la ocasión despertaba una gran ilusión, las emociones estaban a flor de piel y solamente quedaba esperar a una señal que les guiara hacia Belén.

Ellos se imaginaban una señal con forma de estrella, de esas brillantes que generan una sensación de movimiento, pero por más que miraban al cielo, no aparecía ninguna. De repente, cuando la desesperación asomaba, una luz resplandeciente surgió de sus muñecas. Como por arte de magia, sus pulseras personalizadas empezaron a indicar el camino que debían seguir. ¡Estaban salvados!

Era una noche gélida, un viento polar soplaba sin descanso y la sensación térmica era bajo cero. Mientras Gaspar bromeaba con si habría pingüinos en el desierto, Melchor sacó de su capa tres mantas personalizadas para combatir las bajas temperaturas. El que más lo agradeció fue Baltasar, que siendo originario de África Central, estaba sufriendo ya las consecuencias de soportar temperaturas muy bajas.

Mientras avanzaban por el desierto, los Reyes Magos conversaban sobre la importancia de simbolizar, ante Jesús, que tres reyes, de diferentes culturas, sean capaces de respetarse y convivir para enriquecerse como personas.

“Esta demostración tiene más valor que cualquier regalo material” leyó Baltasar en su pulsera personalizada mágica.

Con esta profunda reflexión, y casi sin que se dieran cuenta, acababan de llegar a Belén. Exhaustos por el viaje, y viendo que se habían adelantado a la hora prevista, decidieron coger fuerzas antes de adorar al niño Jesús.

Dejaron los camellos hidratándose en la puerta de una taberna, fueron directamente a la barra, y al servirles un chocolate bien caliente, quedaron impresionados por cómo la taza desvelaba una frase conforme se calentaba: “Ha nacido el hijo de Dios, el salvador”. En ese momento, se dieron cuenta de la grandeza de este nacimiento…mientras seguían sorprendidos por el truco de esa taza.

Había llegado la hora, apenas unos metros les separaban del pesebre, y Melchor fue el primero en mostrar sus presentes:

  • Melchor: “Desde Europa, traigo este body personalizado, símbolo de la cálida bienvenida que le daremos siempre al Mesías en nuestras tierras, una segunda piel para soportar el frío en los primeros meses de vida”

  • Gaspar: “Desde Asia, traigo esta bola de nieve personalizada para inmortalizar este momento, símbolo de la fe en la originalidad, de creer en la magia”

  • Baltasar: «Desde África, te traigo este azulejo, fruto de la mejor cerámica del mundo y símbolo de fortaleza, de unión, de familia”

Y sin mirar atrás, estos Reyes Magos se fueron, recorriendo todo el mundo, y repartiendo regalos e ilusión a todos los niños.

¡Feliz noche de Reyes!